¡LA BOLSA O LA VIDA!: EL ATRACO DE “LA NUEVA NORMALIDAD”

Lectura:9 Minutos, 9 Segundos


Juan Mariano Perez Abad 

Todos exigimos nuestro derecho a una vida digna, una casa, un trabajo, un puesto en la Sociedad. Somos buenos chicos, pagamos nuestros impuestos y a cambio queremos una buena ración de bienestar. Nuestros antepasados entregaron su sangre y su vida luchando contra la tiranía, para crear el mundo de leyes, derechos y libertades que ahora disfrutamos. Creemos que no tenemos ya que preocuparnos por defendernos del mal, para eso tenemos políticos y jueces, funcionarios e instituciones, el Estado y la Unión Europea. Con nuestros impuestos financiamos eso que llamamos “EL SISTEMA” y suponemos que trabaja por y para todos, porque creemos ser un “Estado Democrático y de Derecho”.

El problema es que pedimos tanto bienestar y el Sistema se ha hecho tan enorme y corrupto que, incluso con tantísimos impuestos como pagamos, no es suficiente para que el tinglado funcione. En realidad, todos sabemos que vivimos de prestado gracias a que unos magnates financieros (“EL AMO”) nos compran la Deuda sin descanso, siempre que les hagamos caso. Sabemos que nunca se la podremos pagar, al menos en dinero. Antes o después, ellos querrán cobrar y, para pagarles, solo nos tenemos a nosotros mismos, a lo nuestro y a los nuestros: ¡Seremos sus siervos!… (quizás ya lo seamos)

¿Pero quién son estos Amos?

  • “Los Amos” no son tal o cual persona, sino un clan. Son los dueños del Dinero y, desde que se acabó el Patrón Oro, son los que lo controlan y fabrican. Tienen portavoces que ponen la cara, como Soros y Gates, pero estos son solo la voz de sus amos. Tienen más de 12 nombres distintos con los que confundirnos, por eso algunos les llaman “Cabal” (Reino de Satanás, del engaño y el mal) También les llaman “la Casta”, “Club Bilderberg”, “Black Rock”, el Nuevo Orden Mundial, incluso “Comité de Expertos”… Por si aún no te lías, te lo mezclan con la Masonería, te deslumbran con “Iluminatis” y te confunden con su “Lógia”, para que al final ya no sepas por dónde empezar ni acabar y puedan llamarte “Conspiranoico” si lo intentas descifrar.
  • Tampoco los confundamos con sus herramientas y sus lacayos, bien sea la ONU, la OMS, el FMI, el Banco Mundial, el Europeo o los gobiernos de nuestros países a los que creemos elegir confiados, a pesar de los pucherazos. Nos distraemos peleando entre Derecha e Izquierda, mientras la guerra está entre Arriba y Abajo.

¿Y qué podrían querer de nosotros a cambio de su dinero?

  • Los Amos se sienten los dueños absolutos del Planeta. Nos consideran objetos de su propiedad, disponibles para su servicio, aptos para usar y tirar.
Estado de bienestar

Pero con la mecanización, la informatización y la robotización de los procesos productivos, los Amos del Mundo estarían bien servidos con tan solo la décima parte de los habitantes del Planeta. Llevan décadas diciendo que les sobran siervos. Lo dicen sin pudor, sin esconderse, en sus conferencias en la ONU, incluso les gusta reírse haciéndonos repetirlo a nosotros mismos mediante las consignas de su propaganda: “El Ser Humano es una plaga para el Planeta”. No les servimos, pero gastamos mucho y cada vez más. Comemos y cagamos: luego contaminamos. Consumimos su petróleo, sus metales, sus materias primas… Les calentamos el Planeta y el ánimo, porque vamos a dejárselo hecho un bancal.

  • Otra que también obsesiona a los amos es “mandar”. Ellos son el pastor, el “cerebro” de nuestro “cuerpo social” pero saben que la fuerza está en nuestras manos y que con una estampida los podríamos eliminar.

Su PODER ABSOLUTO choca de frente con aquellas malas costumbres que la Cultura Occidental se inventó para zafarse de sus dueños pasados, con aquellos DERECHOS HUMANOS que recibimos de nuestros antepasados. A cambio del dinero de la Deuda, ahora nosotros se los hemos ido vendiendo poco a poco.

Nos hemos puesto en sus manos y, sin embargo, aún nos sentimos a salvo ¡Nos engañamos! A pesar de saber el nivel de corrupción que sufrimos, seguimos queriendo creer que vivimos en una Sociedad “Democrática” y “Avanzada”, que somos libres de votar a quien queramos y que somos inteligentes y estamos bien informados. Confiamos en que las garantías del Sistema nos protegerán ¡Nos engañamos!

En nuestra soberbia, menospreciamos que somos humanos y tanto el Sistema como nosotros tenemos defectos y tenemos que tolerarle sus fallos para esperar su compresión por los nuestros. Además, el Sistema es un enemigo poderoso que tiene ojos chivatos por todos lados y, si le buscamos las cosquillas, se nos puede enfadar y dejarnos sin nuestro “bocado de bienestar prestado”. Para asegurarnos de que no la toma con nosotros, lo mejor es hacer lo que nos diga, ser “políticamente correcto”, oír ver y callar. Si hace alguna pequeña injusticia, es mejor no mirar, y si no es tan pequeña ¡Da igual!  

Hasta ahora, los Amos intentaban reducir la población (en especial la de la libertaria Cultura Occidental) minando su procreación a costa de destruir la familia mediante dolor e injusticia. En un país como España, nombre del Estado se han estado separando a los hijos de sus familias para alimentar con más de 50.000 niños el enorme negocio de tutelas y acogidas ¡Pero nos ha dado igual! Las Autoridades han estado encubriendo crímenes pederastas como los de Alcáser, Bar Arnie o Bar España ¡Y nos dio igual! Más de un Millón de hombres sufrieron detenciones ilegales como presos políticos de la Ideología de género ¡Nos ha seguido dando igual! Asesinaron a decenas de miles de ancianos en las residencias con la excusa de la Pandemia ¿A quién le puede importar? ¡Calla y disfruta de tu comodidad!

Ahora, impacientes, los Amos buscan acelerar la despoblación con el juego de la Pandemia. Virus sintéticos, muertos de pega instrumentalizados para anular la Constitución, experimentos genéticos cuasi obligatorios que no inmunizan ni impiden contagiar. Basta con tragarse lo inverosímil que nos digan o mirar a otro lado y callar, no vayamos a quedarnos sin las comodidades y los privilegios que se obtienen al colaborar. Y si llega el final de la fiesta, te mueres sin rechistar, te suicidas o pides la Eutanasia y ¡Ya está!

Y así es como, hoy día, esa cómoda cobardía que nos provoca el bienestar ha permitido que se corrompa el Sistema y nos ha llevado por el camino de la tiranía hacia nuestra propia extinción. Nos hemos vendido como siervos a la Élite Financiera Global. Ya estamos endeudados, privados de Derechos Constitucionales, divididos y enfrentados unos con otros, hipnotizados, envenenados, esterilizados y sin capacidad para reaccionar. Nuestro futuro es como el de como un rebaño de corderos que, por no perder un solo bocado del cebado y aun sabiendo que les lleva al matadero, se deja llevar por el pastor, confiado y sin rechistar.

El Estado Benefactor y su crisis (1948-1980) | historia de tiquicia

Para que nosotros, nuestra Humanidad hipertrofiada, nuestro Estado de Derecho y nuestra Cultura Occidental sobrevivamos a largo plazo, tendríamos que defendernos nosotros mismos, porque el Sistema, corrompido por los Amos, no lo ha hecho ni hará.

Durante décadas, solo han protestado unos pocos y el Sistema tuvo fácil despojarlos y apartarlos de la Sociedad. Son gente bien preparada y bien situada que, “de repente”, arriesga su trabajo, su patrimonio y su seguridad por decir su verdad: Jueces como Castro, Ayala, Elpidio Silva, Ricardo González…  militares como Sánchez de los Cobos, Martínez-Vara de Rey… periodistas como Josele Sánchez o José Antonio Campoy… médicos y biólogos por la Verdad… Químicos como Campra… abogados de Liberum… defensores de la infancia como Pepe Maldonado, Najat o Toni Estela Frau… y otros muchos que ha habido y se van sumando y no me caben ya. El sistema los persigue y los calumnia, los tacha de “Conspiranoicos”, “Negacionistas”, de locos peligrosos para la Sociedad. Héroes que se arriesgan a las represalias del Sistema y no tienen nada que ganar más que el bien de la Humanidad. Tan sólo fuera por su valentía y su inquebrantable convicción, todos los tendríamos que escuchar. Pero, poco a poco, cada día van saliendo más, tan solo nos falta organizarnos.

Si bien no todos somos héroes ni estamos llamados al martirio y la santidad, se agota el momento para poder rebelarse, salirse del tiesto, desobedecer y dar marcha atrás. Podríamos convocar unas elecciones porque, aunque cada uno tiene su propio destino, lo que haga la mayoría marcará el futuro de nuestra Sociedad. Abstenerse, negar la evidencia y seguir la corriente para poder seguir enganchado a la teta es muy fácil, pero supone votar a los Amos, al Sistema y a nuestra propia extinción. El Futuro y la Vida son más exigentes y nos plantean un “el que no mueva el culo y se venga conmigo estará contra mí”.

Pero antes que unas elecciones, es mejor modelo UN ATRACO: “¡¡¡ LA BOLSA O LA VIDA !!!”. Nos encañonan los Amos y dicen: – Te dejo la bolsa si pones tu vida en mis manos. La libertad no tiene precio, si la eliges me llevo el dinero-

Quienes elijan “la bolsa” y que siga de fiesta, tendrán que asumir que ponen su vida y su futuro en manos de esos Amos a los que les sobran siervos. Tendrán que permitir que les cambien la Natalidad por el Género, que eduquen a sus hijos en LGTBI o los entreguen a los Servicios Sociales o a la Pederastia, tendrán que inocularse su ensayo de vacuna genética… y todo sin rechistar. Tendrán que confiar en ellos, cerrar los ojos y afirmar que la deuda no tiene importancia, que las restricciones de Derechos Fundamentales están justificadas, que la corrupción está controlada, que procrear en familia es una bobada y que es de justicia que aquellos judíos gaseados tomen su revancha histórica en nosotros, siempre que sea con Eutanasia.  

Algunos piensan que se librarán de la quema por lo que atesoraron, por lo mucho que valen o por lo bien que colaboraron con el Amo para acabar con la Sociedad en que vivieron. Ignoran que, cuando se hunda, ellos también estarán subidos en el barco.

Quienes, en cambio, escojan “la vida” tendrán que entender que no les valdrá hacer como el adolescente, que exige libertad, pero quiere seguir enganchado a la teta ¿O acaso vamos a creer de verdad que el Estado es nuestro “papá” y nuestro papel solo está en exigirle dar más y más, siempre a cambio de nada? ¡Si no obedecemos la compra de Deuda se acaba!

Ahora mirémoslo así: ¿Quién crees que ganaría esas elecciones? ¿Quién se agarraría a la bolsa y quién a la vida? ¿Quién querría pasar ahora una hambruna (o tan siquiera ponerse a trabajar de verdad) para poder volver a ganar por lo menos lo mismo que gastamos? ¿Quién votaría autosuficiencia y pobreza para conseguir nuestra libertad de a la Élite Mundial?

No sé tú, pero yo, que amo la Vida, amo a los míos y amo la Libertad, buscaré gente con la que hacer un “plan B”, a ver si nos pudiéramos organizar unos cuantos para guardar la semilla de nuestro rebaño.


Juan Mariano Perez Abad 

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